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Historia de Wicca


¿Qué es la Tradición Wicca?.
Es posible que la mayoría de las personas en México nunca hayan escuchado el término Wicca o lo asocien con alguna práctica esotérica que se realiza en Norte América, sin embargo, aunque no ha sido difundido en nuestro país, es posible que existan en México muchos wiccanos entre nosotros aún sin que ellos mismos lo sepan ya que Wicca busca un crecimiento espiritual a través del contacto con la naturaleza y este se puede dar de muchas maneras; vivir con principios ecologistas, ser vegetariano, cultivar plantas, criar animales o incluso admirando una puesta de sol son puntos de partida para convertirse en un brujo o bruja Wicca.



El surgimiento de Wicca
Para conocer de donde surge Wicca, es necesario remontarnos a la antigua religión pagana difundida por los grupos Celtas, y especialmente por los Druidas que se propagó por gran parte de Europa llevando así el conocimiento del Gran espíritu de la naturaleza y la reverencia a la madre Tierra. Los guardianes de los atalayas, los seres elementales, las hadas y los magos; todos ellos formaban parte del mundo fantástico de magia y misticismo de los antiguos Celtas.

Con la llegada del cristianismo, estos conocimientos quedaron dormidos en un profundo sueño esperando resurgir cuando el hombre tuviera nuevamente la capacidad de amar a la naturaleza y a todas las criaturas que en ella existieran. La magia quedó olvidada, volviéndose sólo una diversión. Las hadas y las brujas se volvieron cuentos de fantasía y así se olvidó toda ese mundo de encanto y tradición.

En los años sesentas se abren nuevos horizontes de conocimiento y despiertan las enseñanzas de los antiguos magos al resurgir el paganismo con la llegada de Wicca. El nombre Wicca es un vocablo anglosajón de origen céltico que significa el oficio de los sabios, una persona que sabe. Actualmente esta palabra es utilizada para denominar a la religión neo-pagana centrada en la reverencia a la naturaleza como manifestación de la Divinidad.



Wicca para todas las personas
Wicca profesa el amor a la naturaleza y a todo lo que en ella coexiste, incluyendo al hombre y a todas las creaciones de éste. El respeto, el amor y la aceptación ante la diversidad son bases fundamentales en Wicca ya que partimos de la firme convicción de que toda persona, animal, vegetal, mineral o cualquier otra manifestación del universo ocupa un lugar único dentro de la creación y por lo tanto éste debe ser respetado.
Estos valores y reglas éticas se encuentran contenidas en tres reglas básicas y en un hermoso poema titulado "La Rede Wicca".

El principio Wicca
Haz lo que desee tu corazón, mientras no dañes a nada ni a nadie.


Esta es la regla fundamental del wiccano; nos invita a tomar conciencia de nuestros deseos más profundos al mismo tiempo que nos da la libertad de llevarlos a cabo, siempre y cuando estemos atentos a las muchas consecuencias que pueda traer nuestra conducta. Por lo tanto, debemos de observar todos nuestros actos con cuidado para intentar causar el mínimo daño y en la medida de lo posible evitarlo.

 

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La Ley de tres
Todo lo que hacemos, bueno o malo, volverá a nosotros multiplicado
por tres


Esta ley nos habla de que todo aquello que lancemos al Universo (palabras, sentimientos, actos, pensamientos, etc.) nos será devuelto de la misma manera, pero potencializado. Con esto, queremos decir que lo que yo haga, sí tendrá repercusiones en el Universo. No vivimos aislados, el acto de uno nos enaltece o nos empobrece a todos.

La Regla de oro
Trata a todo en el universo, de la misma
forma que desees ser tratado.


Esta ley nos compromete nuevamente con nuestros actos y nos impulsa a ver al hombre y a la creación misma como uno con nosotros, como hermanos. Fomenta la conciencia ecológica al pedir un trato digno e igualitario sobre todas las creaciones del Universo. Nos hace asumir la responsabilidad de actuar siempre de la manera en que nuestro yo superior lo desearía para sí mismo.

Se puede decir, que el ser Wicca implica más que saber de esoterismo, ser un ecologista o activista; ser una bruja o brujo Wicca es seguir una tradición y un estilo de vida que implica un compromiso con el cosmos en el que se nos permite hacer lo que deseemos, siempre y cuando no dañemos a nada ni a nadie, y eso nos incluye a nosotros mismos; siendo esta la máxima ley en Wicca.




Magia lunar

La Luna en Wicca.

A diferencia de otras tradiciones espirituales en donde se relega el papel de la mujer a un segundo término, en Wicca, el aspecto femenino es de suma importancia. La sociedad celta tenía una configuración matriarcal, un zodiaco lunar y un conocimiento profundo de las influencias que este astro tiene sobre los hombres.

En Wicca se rescribe la espiritualidad femenina rindiendo reverencia a la mujer y dándole nuevamente el cargo de sacerdotisa dentro del coven. Se le considera capaz de celebrar los rituales sagrados al igual que cualquier varón y se le reconoce la facultad de poder contactar con la Divinidad como un don natural. Los Celtas reverenciaban por igual a la energía masculina que a la femenina, identificando a esta última con la Luna. La Diosa madre, la dama de las estrellas o la señora de las mareas, ha sido una figura de gran importancia dentro de Wicca, ella es el aspecto complementario de la creación, representa la energía creadora, el interior pasivo de la Tierra donde se gesta la vida. Es la que nos da el poder de la intuición, la magia, la adivinación y los sueños.

La Diosa Lunar es trina, en ella coexisten los tres misterios de la vida; una es la doncella (luna nueva hasta cuarto creciente) a cuyas diosas se les denomina blancas y las velas que se utilizan para invocar este aspecto son de dicho color; otra es la madre (luna llena) a estas diosas se les conoce como rojas y sus velas pueden ser plateadas o rojas y finalmente la tercera es la anciana, bruja o arpía (cuarto menguante hasta luna nueva) a sus diosas se les denomina oscuras y sus velas pueden ser negras o plateadas.

Podemos encontrar en los diferentes panteones de las religiones antiguas, muchos nombres distintos para identificar a cada uno de los aspectos de la Diosa; en Wicca la conocemos como la Diosa de los diez mil nombres. Investiga sobre los diferentes panteones, las cualidades y mitología de cada una de las diosas que llamen tu atención para que puedas elegir como la llamarás durante los rituales.

La magia de la luna en Wicca
A lo largo de los tiempos la Luna ha estado con nosotros: nace, crece, madura, envejece, muere y vuelve a renacer. La dama de la noche, la señora de las mareas o la Diosa de las estrellas son algunos de los nombres con los que identificamos a la hermosa Luna. Es el satélite natural de la Tierra, que se relaciona tan estrechamente con nosotros como los propios ciclos de la vida. Para algunos, la Luna posee una magia, un poder especial que inspira, renueva y nutre el alma. Es la musa de poetas, místicos y amantes. Es el punto en el cielo que nos recuerda nuestra frágil existencia con sus cambiantes fases.

La luna y los Celtas
El mundo antiguo está cubierto de magia, mitos y leyendas que nos revelan entre sombras verdades eternas, misterios sagrados que esconde la .Naturaleza. Uno de los pueblos amantes de la Luna fueron los Celtas, quienes conquistaron el mundo antiguo desde el siglo V a. de C. hasta el siglo II d. de C. heredando a toda Europa y América profundos conocimientos y un gran amor por la señora de los cielos, la Luna.

Para los Druidas (magos y sacerdotes Celtas) la Luna representaba el aspecto femenino de la Naturaleza, era considerada de forma simbólica como la madre y la esposa co-creadora del Universo junto con el Dios padre, el Sol. La Luna ocupaba un lugar de importancia a la par del Sol, por lo que la religión de los Celtas reverenciaba a la Diosa y al Dios como Divinidades complementarias que dieron origen a toda la creación.

Sin embargo, en algunos aspectos la Luna cobraría gran importancia en el mundo antiguo al ser la primera forma en que el hombre pudiera medir el tiempo. Al observar los ciclos de la Luna entendieron los cambios de la naturaleza, los ciclos de la mujer y los momentos de las cosechas. Convirtiéndose así en una representación cosmológica de los ciclos de la vida del ser humano.


Los Celtas al igual que los Nativos norteamericanos y los Mayas marcaron su vida con la Luna siguiendo un calendario conformado por trece lunas llenas que corresponden a lo que nosotros conocemos como un año solar. Cada luna llena estaba asociada con las cosechas, los vientos y los cambios estacionales presentando así características específicas que permiten diferenciar una lunación de otra. Para los pueblos antiguos y hoy para los brujos y brujas Wicca cada luna del año es un motivo de celebración que nos invita a reflexionar y entender nuestro lugar en la tierra. De acuerdo con las diferentes tradiciones, los nombres de las lunas del año pueden variar, pero han conservado siempre una estrecha relación en su significado.

Primera: luna fría Octava: luna del maíz
Segunda: luna rápida Novena: luna de la cosecha
Tercera: luna tormentosa Décima: luna de sangre
Cuarta: luna ventosa Decimoprimero: luna de luto
Quinta: luna floreada Decimosegunda: luna de las noches largas
Sexta: luna soleada Decimotercera: luna azul
Séptima: luna bendita  


Magia lunar
Al hablar de magia en Wicca nos referimos a las energías creadoras que existen en la Naturaleza, al poder de la aurora, de los ríos, de los animales y las plantas. La magia es la energía perfecta, cíclica y armónica que hace que las cosas sucedan en el universo.

La magia lunar está relacionada con las diferentes fases por las que transita la luna durante un periodo de 28 días, como una forma de conectarnos con nuestros propios ciclos internos y con los cambios que vivimos diariamente en el mundo.






Magia natural celta


La magia natural

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Con Wicca renace el estudio y la práctica de la magia de las antiguas brujas; la magia es concebida en Wicca como algo natural en el ser humano, como un medio para despertar la conciencia y accesar a niveles superiores del conocimiento. La magia nos permite tomar el control de nuestras vidas y trabajar para mejorarlas; no busca dominar ni someter; trabaja siempre en armonía con las fuerzas de la naturaleza y de acuerdo con las leyes cósmicas.

En Wicca se practica la magia naturalista, esto quiere decir, que los hechizos y rituales mágicos se realizan a partir del contacto con la naturaleza y por consiguiente con nuestro propio ser superior. La verdadera magia siempre debe proceder del interior de nuestro corazón y llevarnos a elevar nuestro nivel de conciencia al mismo tiempo que nos permita modificar, mejorar o trascender algunas circunstancias de nuestra vida.


Wicca propone formas sencillas y accesibles para que cualquier persona pueda hacer magia, lanzar un hechizo, realizar un ritual por los días sagrados de la tierra, crear un conjuro o invocar a los espíritus y guardianes de la naturaleza. Para esto, los brujos y brujas Wicca utilizan diferentes herramientas rituales como los athames, pentagramas, campanas etc. sus templos son al aire libre, en la naturaleza misma, se rigen por las fases de la luna y los astros. Utilizan la sabiduría del Tarot y las Runas para crear sus hechizos; trabajan de una manera especial con plantas, cristales, colores, velas y todo aquello que ayude a enfocar la energía hacia la meta que se busca.


HERRAMIENTAS
(Da click sobre la foto para verla en grande)

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Hadas


Faerry Wicca: la tradición de las Hadas

Cuando hablamos de las Hadas, tenemos que remontarnos al folklore de las tribus Celtas, ya que fueron ellos los que revelaron al mundo la existencia de los espíritus de la naturaleza a través de sus cuentos y leyendas. Los Celtas estaban convencidos de que la tierra está viva y que todo cuanto existe en el mundo se ha formado por los cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra; estos corresponden a los reinos elementales o primer plano de la conciencia. El reino del aire está habitado por los silfos, el del fuego, por las salamandras, las aguas por las ondinas y la tierra por los gnomos. Estos seres de la naturaleza son los que hacen posible que los vientos soplen o el oleaje cambie, el que un volcán haga erupción o que los minerales crezcan en el interior de la tierra; los seres elementales ayudan a que las cosas sucedan en la naturaleza y nos motivan e inspiran a los seres humanos..

El segundo plano es el de los hombres, el reino mortal al que pertenecemos nosotros y el tercero es el reino espiritual o de los Dioses; sin embargo, entre estos dos, existe un plano intermedio, llamado el Sidhe. En este lugar entre los mundo es donde habitan los espíritus de la naturaleza a los que se les conoce con el nombre de Hadas o seres Feericos.
Aquellos que han tenido el privilegio de verlos, cuentan que su estatura es menor a la de los humanos, por lo que se les dio el nombre de Gente Pequeña, sin embargo, su apariencia puede ser muy variada, los hay regordetes y narizones, así como muy esbeltos o dotados con alas; su aspecto físico está relacionado con el lugar en el que habitan principalmente ya que ellos son los guardianes y protectores de los árboles, flores, ríos, lagos, manantiales, grutas, montañas y bosques.

Aunque no son inmortales, viven muchísimo más tiempo que cualquier persona, protegiendo así los espacios naturales y preservando la magia de la Madre Naturaleza. Poseen la capacidad de ver el futuro, curar a las personas, crear ilusiones, inspirar creaciones artísticas y hacerse invisibles o visibles a los ojos humanos. Igual que nosotros, las Hadas tienen distintos temperamentos y personalidades, por lo que no todos los habitantes del Sidhe son igualmente simpáticos; sin embargo, adquirieron con el tiempo el nombre de Buenas personas o Buenos vecinos por su capacidad de ayudar a otros y conceder deseos.




Brujas y Hadas
La tradición de los Celtas no se ha perdido del todo, sigue viva en los practicantes de Wicca o brujos y brujas modernos quienes buscamos recuperar la tradición y enseñanzas que legaron los Celtas al mundo entero. Wicca es por lo tanto, un camino espiritual basado en el respeto, amor y reverencia a la naturaleza; es una senda escogida que seguimos mujeres y hombres deseosos de reencontrarnos con nuestros orígenes y escuchar las enseñanzas de la Madre Naturaleza.

Las brujas modernas, sabemos que el mundo entero está lleno de magia, sólo que al ir creciendo, nos olvidamos de ella, la escondemos tras una máscara de racionalidad y comenzamos a creer que todo pasa por casualidad, que los cuentos de hadas son solo una diversión para los niños y que la magia no existe. Llegamos a convencernos de que la imaginación no es algo real y comenzamos a vivir en un mundo en el que todo debe ser comprobable; sin embargo, sabemos que el amor o el dolor no se pueden ver, pero existen y afirmar que no se ama en verdad o que no sentimos dolor por que no se pueden comprobar es algo que a cualquiera le parecería absurdo. De la misma manera, considero que no se puede afirmar que las Hadas no existen porque no las hayamos visto nunca, ya que, cualquier niño podrá asegurarnos que son reales en la imaginación y para mí, esto es tan válido como decir que el amor está en el corazón.

Es por esto, que las brujas y brujos Wicca creemos tanto en las hadas como en la magia de la naturaleza. Sabemos que estar en contacto con ellas nos acerca más a nosotros mismos, nos volvemos flexibles, creativos y espontáneos, pudiendo comenzar a creer en lo invisible y aceptando aquello que para otros es imposible.



Contactando con las Hadas
Una de las ramas de la tradición Wicca es la Celta-Faery (Wicca de las Hadas Celtas) en ella, brujas y brujos modernos buscamos llenar nuestras vidas de magia al acercarnos a la naturaleza, contactar con los seres elementales y redescubrir el reino de las Hadas. Practicamos la magia natural, hacemos celebraciones rituales durante los cambios estacionales y en los momentos de la cosecha para reverenciar a los Dioses, comunicarnos con los espíritus de la naturaleza y sentir la energía de los ciclos de la tierra en nuestro interior. También realizamos rituales para cada uno de los elementos, visitando lugares sagrados como lagos, grutas, manantiales, etc. para invitar a los seres elementales y a las hadas a que se acerquen a nosotros. Festejamos a la luna nueva, a la que le damos el nombre de Luna Sidhe como el momento en que el velo entre los mundos es más tenue y para contactar con el reino de las Hadas. Como el Sidhe es un plano intermedio, nos valemos de momentos y lugares especiales para contactar con los espíritus de la naturaleza como a las 12:00 de la noche o en el amanecer, ya que son horas mágicas en que los diferentes planos de conciencia se acercan; del mismo modo, existen zonas intermedias o mágicas como los puentes, la entrada a una gruta o la orilla de un río, excelentes para contactar con el reino de las hadas.

Podemos valernos de algunas herramientas como los cuentos y leyendas, utilizar la imaginación, entrar en trance o meditación, escuchar cierto tipo de música, leer o escribir poesía, pintar y sobre todo disfrutar de la naturaleza misma. Las brujas y brujos Celta Faery salimos a caminar por el bosque, observamos el cielo, contemplamos la luna, escuchamos a los árboles, disfrutamos del aroma de las flores, contamos las estrellas, nos dejamos cautivar por el mar y soñamos despiertos mirando las nubes; es decir, para nosotros la mejor forma para contactar con el reino de las Hadas es ver el mundo ordinario de manera extraordinaria, encontrando la magia en cada detalle a nuestro alrededor.

 

 
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